jueves, 31 de mayo de 2012

jueves, 17 de mayo de 2012

9 Emili Pallàs Castells

En el apartado 5 tenemos la historia de los diez españoles del Titanic.
Entre ellos sobrevivió Emilio Pallàs Castelló, del que en pràcticamente toda la información redactada se dice que es natural de Lleida (entendemos Lleida ciudad).
Nos dicen que en el momento del naufragio tenia 29 años, deduciéndose por lo tanto que nació en 1881 (1912-29 = 1883) . Consultado el registro civil de Lleida desde 1880 a 1885 no aparece.
Como sea que en la información editada se indica que Emilio al volver de Cuba montó una panaderia en la calle Consejo de Ciento de Barcelona, y murió en 1940, se opta por consultar en el Archivo Municipal Administrativo de Barcelona las defunciones de 1940 no apareciendo en ellas.
Vuelvo a Lleida al Registro Civil a consultar les defunciones de 1940 y me acompaña la suerte. Aparece su defunción en el tomo 164- Número 341.
En el se indica que habia nacido en Basturs, que era hijo de Francisco y Maria y vivia en la calle Mayor, 65 de Lleida, y estado casado.
Una nueva consulta en el archivo del Obispado de Lleida (tomos de la iglesia de Sant Joan) nos facilita su partida de defunción, cuyo funeral fue realizado en la citada iglesia, como podemos ver en la siguiente figura.


Partida de defunción de Emilio.
Duplicados Sant Joan lleida. Año 1940. Número 22.

En ella nos confirma su nacimiento en Basturs y que deja un hijo Amadeo Pallàs Rabasa.

martes, 15 de mayo de 2012

8 Violet Jessop


Violeta Constanza Jessop (1 de octubre de 1887, Buenos Aires, Argentina - 5 de mayo de 1971, Suffolk, Reino Unido).

Trabajó como camarera en el RMS Titanic y en el RMS Olympic, además colaboró como enfermera en el HMHS Britannic.

Sobrevivió a dos de las tragedias marítimas más importantes del siglo XX, los hundimientos del RMS Titanic y del HMHS Britannic+

Violeta Constanza Jessop

A continuació tenim un vídeo de la película Titanic.


jueves, 10 de mayo de 2012

7 La orquesta del Titanic

Han pasado a la historia bajo el nombre de la 'Orquesta del Titanic' pero en realidad, y a pesar de que ha transcurrido un siglo desde entonces, su nombre era 'Wallace Hartley Band'; dos formaciones de músicos dirigidos por Wallace Henry Hartley (de quien tomaba nombre la banda) que componían un quinteto que amenizaba las meriendas y cenas; y un trío de violín, violonchelo y piano que tocaba en la recepción de uno de los restaurantes que había a bordo.

El único momento en el que los ocho miembros de la banda tocaron juntos en todo el viaje fue durante el transcurso del hundimiento del transatlántico, tras haber chocado éste contra un iceberg.


Orquesta del Titanic


Según la documentación que se pudo ir recopilando con posterioridad, algunos miembros de la orquesta tenían bastantes reticencias en aceptar el trabajo a bordo del transatlántico Titanic y no se contó con ellos hasta el último momento.

El propio Wallace fue reacio debido a que solo dispuso de dos días libres desde que llegó de su último viaje y se tenía que embarcar en el Titanic. Había hecho planes de boda con su prometida María Robinson y quería aprovechar para organizar el enlace matrimonial, pero el importante contrato y la posibilidad de realizar algunos contactos de cara a futuros trabajos hicieron que finalmente accediera y aceptase la propuesta de dirigir a los músicos contratados para amenizar el viaje de los pasajeros de primera clase.

La figura de estos ocho músicos ha pasado a la historia gracias al coraje que tuvieron en el momento del hundimiento y, tras ser reunidos en el salón por el propio Wallace, se pusieron a tocar con el fin de templar los nervios y ánimos de los pasajeros.

Primero lo hicieron en el salón de 1ª clase, para después hacerlo en la popa junto a los botes salvavidas. Ninguno de ellos hizo ademán de marcharse y abandonar la formación para poner su vida a salvo a lo largo de esas fatídicas horas en el que el Titanic se iba hundiendo.

Todos los componentes de la Wallace Hartley Band perecieron aquella noche trágica, quedando en el recuerdo y testimonio de aquellos pasajeros que pudieron salvar sus vidas la asombrosa gesta realizada por ocho extraordinarios seres humanos, considerados como auténticos héroes y que pasarían a los anales de la historia bajo el nombre de "la Orquesta del Titanic".

Wallace Henry Hartley, director de la orquesta


6 La última cena en el Titanic

INTERNET - EL NUEVO DÍA
Carta Primera Clase
Los pasajeros aún sorbían sus últimos cafés, los hombres apuraban su copa y su cigarro en alguno de los salones de fumadores cuando se produjo en accidente. Mientras, en las tres cocinas, abajo y ventiladas por la falsa cuarta chimenea, una legión de personas -más de 70 sólo en el À la Carte- trabajaban aceleradamente para dejar todo a punto para un desayuno que nunca llegaría.

Las cocinas de primera y segunda clase estaban situadas entre los comedores de las citadas categorías y en conjunto ocupaban toda la manga y 50 metros de la eslora.
El barco tenía cámaras para conservar las 34 toneladas de carne fresca embarcada, cinco toneladas de pescado fresco y algo menos de pescado en seco o en salazón, 800 manojos de espárragos frescos, 40.000 huevos, 11 toneladas de carne de ave, casi 3.500 kilos de tocino y jamón, 40 toneladas de patatas, 7.000 lechugas, 36.000 naranjas y la misma cantidad en manzanas aunque sólo 16.000 limones a lo que había que sumar cientos de kilos o litros de café, azúcar, guisantes, té, leche, helado, mermeladas, pomelos, uvas, pan (pero además llevaba panadería), harina, mantequilla, 15.000 cervezas u ocho mil cigarros puros cortesía de la naviera para los caballeros.


La vajilla del Titanic, con el famoso logotipo de la White Star se componía de 57.600 artículos entre ollas, sartenes o bandejas para hornear, 29.000 vasos, copas, y objetos de vidrio y 44.000 de cuchillería.

Para hacer frente con rapidez y eficacia al reto de tres comidas de calidad al día más operativos, meriendas, y caprichos de los de primera, el chef, Pierre Rousseau, de 49 años, muerto en el naufragio; contaba con la ayuda de varios experimentados cocineros y de todo tipo de aparatos que eran lo último en 1912. Sólo para asar contaba con una fila de 19 hornos que se extendían a lo largo de 29 metros. Además contaba con sus máquinas para fabricar hielo, grandes ingenios para cocinar al vapor, cámaras para preparar alimentos al baño maría y hasta potentes batidoras.


Pierre Rousseau, chef del Titanic


miércoles, 9 de mayo de 2012

5 Los diez españoles del Titanic

Los recién casados Víctor Peñasco y María Josefa Pérez de Soto eran miembros de dos adineradas familias y embarcaron al Titanic para poner la guinda a su fastuosa luna de miel. Viajaron en primera clase acompañados de su doncella, Fermina Oliva. Fermina y Pepita se salvaron en el bote 8, pero Víctor murió en el naufragio. Su cuerpo no fue encontrado lo que obligó a la familia a comprar un certificado de defunción falso para que María Josefa pudiera ser considerada legalmente viuda.

Juan Monrós, el gran descubrimiento de 'Los diez del Titanic'. Nació en Barcelona pero estaba afincado en París, aunque pasó una temporada en Inglaterra para buscarse la vida. Por azar fue contratado como ayudante de camarero del lujoso "Restaurante a la carta" del Titanic. Su cadáver fue encontrado en avanzado estado de descomposición y se le dio sepultura en el océano.

Julián Padró, Emilio Pallás y las hermanas Florentina y Asunción Durán se conocieron  en Barcelona y tomaron la decisión de emigrar a Cuba en busca de nuevas oportunidades laborales. Embarcaron en segunda clase del Titanic para dirigirse a Nueva York, en tránsito hacia La Habana. Gracias a un pasajero argentino lograron acceder a cubierta a tiempo de ponerse a salvo. Florentina y Asunción se salvaron en el bote 12 y Julián y Emilio se verían obligados in extremis a saltar al bote 9 cuando éste ya descendía por el costado del buque.

Emilio Pallás con algunos supervivientes del Titanic
Servando Oviés, empresario asturiano, había emigrado a La Habana para trabajar en una tienda de telas de un familiar.  Pereció en el naufragio y su cuerpo no apareció, lo que llevó a la familia a comprar, al igual que sucedió con el caso de Víctor Peñasco, un certificado de defunción. La familia llegaría a demandar a la White Star Line pidiendo una indemnización millonaria por la pérdida de sus pertenencias.

La malagueña Encarnación Reynaldo es una figura que siempre ha despertado mucho interés entre los apasionados del estudio del Titanic pues, a pesar de que sobrevivió, se conoce poco sobre su vida posterior a la tragedia. En 1912 viajó a Estados Unidos en el Titanic, no se sabe con certeza si para establecerse en Nueva York o para visitar a su hermana, que estaba a punto de dar a luz. Logró salvarse en el bote 9.